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Es probable que durante la etapa de embarazo tanto la alimentación como la digestión cambien. De hecho, un sistema digestivo que antes funcionaba como un reloj se puede volver pesado y molesto, y muchas veces las futuras mamás pueden tener problemas de estreñimiento.

Si quieres saber más sobre los otros cambios que están ocurriendo y qué consejos dan los expertos, sigue leyendo.

Es importante una adecuada ingesta de fibra y de suficientes líquidos. La fibra natural de salvado de trigo, que se encuentra en la variedad de productos All‑Bran®, es una solución de origen natural que ayuda a acelerar el tránsito intestinal.

Uno de los beneficios de la fibra durante el embarazo es que puede absorber hasta cinco veces su peso en agua añadiendo volumen y facilitando el paso a través del aparato digestivo.
La fibra se puede dividir en dos tipos distintos. La fibra insoluble como la del salvado de trigo, que ayuda a la regularidad digestiva. La fibra soluble como la de la avena y las frutas, que ayuda a controlar los niveles de azúcar y colesterol en sangre. Elegir alimentos ricos en fibra como la fibra natural de salvado de trigo puede ayudar a mejorar la regularidad digestiva durante y después del embarazo. Recuerda beber suficiente agua para lograr que la fibra funcione adecuadamente y obtengas todos sus beneficios.

Incluir All‑Bran® en tu desayuno es una forma fantástica de empezar el día, pero también puedes probar otra de nuestras deliciosas recetas con ideas para el desayuno, el almuerzo o la cena.

  • El desayuno es el momento ideal para aumentar la ingesta de fibra natural de salvado de trigo, así que asegúrate de reservar tiempo para tomarla todos los días.
  • No quites la piel de las frutas y las verduras. Las mayores concentraciones de fibra están en las partes duras y fibrosas.
  • Prueba con los licuados en lugar de seguir con jugos.
  • Come tantas verduras como puedas. Aportan vitaminas, fibra y nutrientes esenciales.
  • La fruta deshidratada y los frutos secos son un snack delicioso con muchísima fibra. Un puñado es suficiente.
  • Los líquidos son tus amigos. Asegúrate de tomar dos litros de agua al día.
  • Añade gradualmente fibra a tu dieta, para dar tiempo a que tu organismo se habitúe.
  • Haz que la actividad física forme parte de tu rutina diaria.